Me siento tan segura ahora que no estás...
ahora que se que no volveré a sentirme una muñeca de trapo entre
tus manos,
que no volveré a hacerme pequeñita ante tus gritos.
Me siento tan valiente ahora que tu presencia no desvela mis
sueños...
ya no te esperaré con el miedo de saber si hoy estás de
buenas o de malas.
Ya ni el eco de tu voz puede hacer que mi corazón tiemble
y me siento tan segura que no se si reír o gritar al universo
por no darme las fuerzas mucho antes.
Ahora que no estás... solo deseo que hombres como tú ya no estén
nunca más.
