Ven, siéntate a mi lado sin temor
siéntate que quiero hablarte.
De pequeña soñaste que yo llegaría a tu vida
llenándote el estomago de mariposas.
Creíste que cada día sería un camino lleno de flores,
de tulipanes amarillos y rosas rojas.
Lo siento, yo no creé las películas que acaban con finales
felices
donde los protagonistas no tienen que levantarse de la cama
después de hacer el amor, y se quedan abrazados hasta el
amanecer.
Yo no inventé esas escenas llenas de besos y te quieros,
agarrados de la mano por una playa desierta.
Siento que te hicieras falsas ilusiones, y que hoy descubras
la verdad.
Soy un camino de rosas, si, pero con espinas tan afiladas
que con solo mirarlas eres capaz de sangrar, aunque a priori
no lo veas.
Cuando me aceptas en tu vida no sabes que a veces lloraras
sin motivos aparentes
y otras reirás sin
tener razones.
Pero soy así, como un amante traidor que te regala bombones
en verano
con la ilusión de que no se derritan antes de comerlos.
Me gusta tenerte siempre en vilo, sin saber lo que pasará
mañana, si te sentirás única
o te encelaras por cualquier motivo.
Lo confieso, a mi lado vas a sufrir...pero merecerá la pena.
Firmado: El Amor.
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